45. El apartamento de Andresita

Andresita Piñata volvió a su apartamento y vio que alguien había entrado y lo había destrozado todo. Los cuadros estaban rotos, las cartas personales hechas trizas, los muebles volcados, había grafitis en las paredes y su ropa estaba manchada y rasgada. Andresita dijo al detective Guardarropa que creía que Staff Ador, su antiguo novio, tenía probablemente algo que ver en todo ello. Cuando el detective le interrogó, Staff afirmó no saber nada, pero añadió que haría cualquier cosa por descubrir a un salvaje que escribía obscenidades en las paredes. Después de hablar un poco más con él, el detective le acusó de haber entrado en el piso de Andresita. ¿Qué le hizo suponer que era culpable?

44. El nuevo trabajo de Staff Ador

Una nueva aventura de Staff Ador…

Staff Ador encontró trabajo en una gran compañía constructora que admitía a ex-convictos entre su personal. Los guardias de seguridad le vigilaban de cerca, ya que no se fiaban de su rehabilitación. Cada tarde, Staff salía del trabajo empujando una carretilla, cargada de trozos de madera, cables inservibles y ladrillos rotos, en resúmen, material de deshecho de la empresa. Los vigilantes registraban la carga a fondo pero nunca llegaron a encontrar nada de valor. ¿Qué estaba robando Staff Ador?

43. Lleno, por favor

El detective Guardarropa condujo hasta la gasolinera y se detuvo ante los surtidores. “Lleno, por favor”, pidió el detective. “Le parecerá extraño”, dijo el hombre de la gasolinera, “pero prefiero llenar el depósito a dos coches de forasteros que a uno de alguien del pueblo”. Guardarropa miró hacia la pequeña población y le contestó: “Sé perfectamente a lo que se refiere”. ¿Por qué pensaba así el hombre de la gasolinera?

Vamos, que es facilito 🙂

40. El ajusticiamiento

En la Edad Media la Inquisición condenó a un preso a morar públicamente en la horca. La única oportunidad de salvarse es extraer una bolita blanca de dentro de una bolsa de tela oscura, donde la han puesto conjuntamente con 19 bolitas negras. Una vez haya extraído la bola de dentro de la bolsa, la tendrá que enseñar a todos los presentes en la ejecución para poder ver claramente el veredicto de Dios. Pero la Inquisición quiere ajusticiar al reo como sea, así que, dentro de la bolsa ponen 20 bolas negras y ninguna blanca, asegurándose que el condenado muera. Cuando empieza la ceremonia, el prisionero coge una bola de la bolsa y, sin mostrarla, rápidamente se la traga. La Inquisición se ve, pues, a perdonarle la vida. ¿Por qué?

No es difícil, no es una quedada, pero tenéis que pensar un poquito 😉