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333. Lanzando flechas

Rudy Mentario y Ridí Culo dispararon 100 flechas cada uno, dando en la diana 50 veces cada uno. Con estos resultados, decidieron irse a comer. Por la tarde, se lo tomaron con más calma. Rudy lanzó 89 flechas, pero sólo acertó 13 veces, y Ridí, que disparó 50 flechas, no consiguió ningún blanco. Rudy decía que su porcentaje de aciertos era mejor que el de Ridí, así que, sin lugar a dudas, era el mejor arquero. Como es lógico, Ridí no estaba de acuerdo. ¿Cuál de los dos obtuvo mejores resultados?

328. Desplazamiento accidentado

Ridí Culo y Rudy Mentario iban con su coche desde la ciudad de Reponítica hasta Ciudad Capital. Al llegar al único cruce que hay en todo el viaje, hallaron el panel indicador derribado. Como no tenían ningún mapa, ni pasaba nadie a quien preguntar, no sabían cuál de las cinco posibles direcciones debían tomar. ¿Cómo supieron qué carretera era la adecuada?

286. La partida de póquer

La tensió en la partida de póquer que jugaban Staff Ador, Mentiro Sillo, Ridí Culo y Rudy Mentario aumentaba por momentos. De pronto Staff Ador se abalanzó sobre Ridí Culo y comenzó a golpearle. Mentiro Sillo se levantó y consiguió apartar a Staff de su víctima. Sobre la mesa había cinco manos y cada una de ellas tenía tres cartas a la vista. Una de las manos tenía un rey, una reina y un as. En la siguiente había dos ases y un rey y, en la tercera, tres sotas. La cuarta mano tenía dos reinas y otro as y el jugador que tenía la última había cogido dos reyes y un as. Ridí había repartido el último y Staff le acusaba de hace trampas. ¿Por qué?

273. El trayecto del taxista

Acérrimo Terco cogió un taxi y, en cuanto comenzó el trayecto, empezó a hablarle al conductor, Ridí Culo. Éste intuyó que Acérrimo le iba a dar la lata durante todo el viaje, así que recurrió a un viejo truco que usan los taxistas en estos casos. Miró por el retrovisor y le dijo: “Lo lamento, señor, pero soy muy duro de oido y tengo el audífono estropeado. Lo siento mucho pero no entiendo nada de lo que me está diciendo”. Al llegar a su destino Acérrimo pagó la carrera y continuó con sus asuntos, pero al cabo de un buen rato se dio cuenta de que Culo le había tomado el pelo. ¿En qué lo notó?

240. Muerte en el taller

Un lunes por la mañana, el detective Guardarropa recibió una llamada del taller mécanico de Ridí Culo. Se había producido un trágico accidente. Uno de los propietarios había sido atrapado bajo un automóvil mientras estaba reparándolo; inexplicablemente el gato con el que lo había levantado había cedido. Rudy Mentario, el socio de Ridí explicaba: “Estaba tomando café y mirando las cotizaciones de la 6bolsa en el diario, cuando oí un ruido de metal roto seguido de un grito de dolor. Cuando llegué, mi pobre socio ya había muerte”. El detective le contestó rápidamente: “Hay algo de lo que dice que le delata”. ¿De qué se trata?

238. Robo en la carretera

Cuando Andresita pasó con su coche sobre unos cristales rotos, se le pincharon dos neumáticos. Al detenerse, un hombre enmascarado abrió la puerta, le robó todo el dinero y desapareció. Una vez repuesta, Andresita empezó a andar hacia una estación de servicio. Al llegar encontró a Rudy domido. “Perdone”, le dijo, “pero acaban de robarme y tengo dos neumáticos pinchados, ¿podría ayudarme?” Rudy respondió: “Sí, mi amigo Ridí tiene un taller cerca de aquí”. Fue al teléfono y, al volver, le dijo que Ridí iba ya hacia el coche con los neumáticos nuevos. Cuando llegaron allá, Ridí había empezado a poner los neumáticos que Rudy le había dicho. ¿A quién debe denunciar Andresita por robo?

232. Los sombreros del profesor

El profesor Listillo, que estaba buscando un ayudante, se entrevistó con los tres candidatos. Les dijo que tenía cinco sombreros, tres blancos y dos negros, y que les iba a poner uno a cada uno. El primero que acertase el color del que llevaba, explicando cómo había llegado a dicha conclusión, se quedaría con el puesto. Después de ponerse los sombreros, el primero de los candidatos miró a los otros dos y dijo que no sabía la respuesta. El segundo miró al primero y al tercero y dijo que tampoco sabía qué contestar. El tercero, que, además, era ciego, no sólo acertó el color del sombrero que llevaba, sino que explicó claramente cómo había llegado a esa conclusión. ¿De qué color era el sombrero que llevaba el candidato ciego y cómo lo supo?

219. Recogiendo setas

Un día, Ridí Culo y Rudy Mentario volvían de coger setas. Ridí había cogido cinco sacos y Rudy, tres. Cuando llegaron al hostal, el encargado les propuso cambiar 1/3 de las setas por unos cuantos panes. Entonces pusieron las setas en cestas y cada uno se quedó ocho. A cambio de sus ocho cestas, el hostalero les dio 8 panes. El problema comenzó cuando Culo y Mentario quisieron repartirse los panes. Ridí quería más panes que su compañero, puesto que había cogido cinco sacos de setas y Rudy sólo tres. Pero cada uno tenía ocho cestas. ¿Cómo deberían repartirse los panes?

214. El testamento de la abuela

Después de estar en coma durante dos semanas, Rita Rica murió el 20 de mayo. Ridí Cula intentaba tranquilizar a su nieto: “Escucha Ridí, la abuela estaba muy mal; ya sabías que iba a morir”. “Ya estoy mejor”, dijo Ridí, “pero no sé si me recuperaré de la sorpresa que he tenido al conocer el testamento. La abuela me enseñó el testamento que había hecho hace cuatro años; yo iba a heredar el 90% de sus bienes”. Cula examinó la fotocopia del nuevo testamento. Estaba fechado el 10 de mayo y decía que Rudy Mentario, su primo, era el único heredero. Lo habían firmado Rita Rica y dos testigos. “Es falso”, dijo Ridí Cula. ¿Cómo lo supo?

195. Asesinato en el sótano

Ridí Culo encontró a Rudy Mentario muerto en el sótano. Explicó que había sospechado que algo ocurría, porque Rudy no había recogido el correo del día anterior. Decidió entrar y encontró a Mentario con una gran mancha de sangre detrás de la cabeza, muy cerca de la cámara frigorífica. Parecía como si hubiese resbalado y se hubiese golpeado contra una de sus esquinas. Cuando se le preguntó sobre la mancha de sangre en la manga, Ridí contestó que había examinado el cuerpo antes de avisar a la policía y que se había manchado sin querer. La baja temperatura del cuerpo indicaba que la muerte había ocurrido hacía más de 12 horas. Pero el detective Guardarropa seguía convencido de que Ridí era culpable. ¿Cómo podía estar tan seguro?